ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR EMOCIONES POSITIVAS CON NUESTROS HIJOS E HIJAS

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA FAMILIA

Cuando preguntamos a un padre o a una madre,  que qué le gustaría que su hijo fuera de mayor, casi todos contestan “QUE SEA FELIZ”.

No es que sea una mala respuesta, todo lo contrario, es “la respuesta adecuada”, el problema es que este tipo de respuesta repetida hasta la saciedad como un mantra y con una sonrisa en la cara de autocomplaciencia, se queda en eso, en una simple respuesta.

La pregunta debería ser; ¿qué cosas hacéis en la familia para que vuestros hijos e hijas tengan mayores probabilidades de ser felices en un futuro?, aquí es donde se tambalea nuestro discurso.

 

CONCIENCIA EMOCIONAL

¿Cómo puedo comprender y legitimar que mi hijo se está enfadando si no puedo reconocer en mí mismo la emoción de la rabia?, es importante reconocer nuestras emociones antes de interactuar con las de nuestros hijos, de ahí que sería bueno hacerse algunas preguntas antes de relacionarnos con ellos.

A) ¿Cómo me siento?

B) ¿Por qué me siento así?

C) ¿Cómo manifiesto lo que estoy sintiendo?

D) ¿Qué puedo hacer para sentirme mejor?

Después de este chequeo, estaremos preparados para ayudar a nuestros hijos a detectar cómo se sienten.

Primero deberemos conectar con nosotros mismos y luego conectaremos con nuestros hijos para que hagan lo mismo. ¡Ahora ya sí podrán poner nombre a sus emociones!. Es la hora de jugar y relacionarnos con ellos sin miedo a poder sentir, ¡Juguemos!

 

ACTIVIDADES PARA EL DESARROLLO DE LAS EMOCIONES CON NUESTROS HIJOS E HIJAS

Para conseguir desarrollar lo anteriormente expuesto, planteo 5 actividades básicas para comenzar:

1.- Dibujar con ellos caras que expresen emociones (tristeza, enfado, ira, alegría, etc.) Estos dibujos podemos luego colgarlos por casa y así ayudar a reconocer nuestras emociones cuando se produzcan.

2.- Realizar un diario emocional, escribir lo mejor y lo peor del día junto con los padres, sin juzgar ninguna de las dos situaciones.

3.- Imitar emociones con ellos delante de un espejo.

4.- Cuando los niños enfermen, preguntarles a menudo qué emociones están sintiendo, pensar en positivos produce reacciones químicas positivas en nuestro organismo, esto es SALUD.

5.- Poner nombre a las emociones para así despedirnos de ellas o poderlas atraer en cada momento.

 

CONCLUSIÓN

Ya lo decía Sócrates “Conócete a ti mismo”.

Desarrollar competencias empieza en uno mismo, los padres somos modelos de comportamiento para nuestros hijos e hijas. Si queremos que en un futuro sean felices, debemos trabajarlo, pues la felicidad no se compra  ni te “toca”, simplemente se trabaja con cariño y disciplina, disciplina positiva

¡Disfruten de sus hijos, disfruten de su vida!

 

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